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DEJO ESTA CARTA COMO DESPEDIDA : BONECO DE LOLO.

Yo, como algunos de mis semejantes, caminaba y andaba sin rumbo
por las calles de Palermo hace 8 años, solo buscaba alegrar y
entretener mi maravillosa vida recibiendo palmadas de afecto y cariño
mas algún "bonus", (huesito), de parte de los privilegiados humanos.
Un día el humano al que llamaban ciruja pero que después me contó que
era brasileño y se llamaba Juan Carlos Musladín Alumá, abrumado por su
mugre y pierna engangrenada, decidió hacerme un lugarcito en el hogar
que compartía con otros cirujas bajo los arcos del ferrocarril, yo
agradecido y pasando mi áspera lengua por su pierna logré curarlo y
desde alli todo fue diferente.
Lolo, asi le decían sus compañeros, me bautizó Boneco (muñeco en
portugués) y descubrió que yo obedecía sin dudar a todas sus órdenes,
lo que le empezó a reportar una mejora ya que le servía para
entretener gente y conseguir una moneda para su existencia.
Una mañana descubrimos que en nuestro territorio corrían y entrenaban
los jugadores del club Independiente, por lo que Lolo ofreció mis
servicios como mascota del club, cosa que fue aceptada por los
muchachos multicampeones, al mismo tiempo mi fama crecía, me llevaron
a un ensayo de tv en canal 13 y quedé como primer actor en la comedia
semanal Gorosito y Señora junto a Santiago Bal y Susana Brunetti.
Se acercaba el Mundial 78 y yo cada vez que salía a la cancha para
posar junto a los jugadores llevaba una bandera Argentina en la boca
promocionando el evento.
Lolo me conseguía presentaciones a beneficio en escuelas, hospitales,
hogares y lugares donde pudiera compartir mi alegría con los humanos,
hacia muchas piruetas, como remolcar carritos, el clásico muertito,
dar la patita, llevar cosas de aqui para allá, todo ordenado por Lolo
en su lengua portuguesa. Un sólo equipo ya no me alcanzaba, por eso la
relación permanente entre los humanos de Independiente y Arsenal me
llevaron también a acompañar a los de Sarandí en la primera B los días
sábado.
Fueron tiempos muy lindos y divertidos hasta fines de 1978, luego de
un tiempo Lolo se enfermó y dicen los humanos que a veces no hay cura
y se van al cielo con alguien al que le dicen dios, para ello sus
pares le hicieron un homenaje colocándolo en una caja de madera
rodeado de flores y velas y yo como escuché que ya no lo volvería a
ver quise irme también con él, por eso dejo esta carta a mis pares
perritos y a los humanos explicándole porque ya no quiero ni agua ni
alimentarme,
solo quiero partir con Lolo para sellar nuestra unión eterna.
Fui muy feliz con los humanos, gracias a todos y un guiño para los de
ARSENAL
BONECO DE LOLO
Especial para Arsemania Miguel Sarfson 2010 |